Inicio > Mascotas Saludables, Tips > EDUCANDO A UN GATO.

EDUCANDO A UN GATO.

Bueno, a estas alturas creo que quienes han leído estos pequeños artículos semanales, sabrán que tengo dos gatitas, ello de ninguna manera me hace una persona conocedora del mundo de los gatos, simplemente me permite comprender un poquito mejor todas aquellas cosas que hacen estos animalitos y para nosotros nos parecerían inexplicables.

¿Te ha ocurrido que llegas de la calle y tú gato se acerca a ti y parece ofendido? Bueno , noticia ¡A mi sí!, sobre todo cuando llego de casa de mi mamá (quién tiene por cierto dos gatos). Mb y Galleta se acercan felices, pero en cuanto me huelen, hacen un gesto extraño, parecería enojarse y se van… No entendía esto hasta que leí:

“Los gatos se comunican en gran parte mediante el olfato…el gato al olfatear a su amo es capaz de enterarse de todo lo que ha hecho”.

Y ello implica incluso, que si has tocado a otro gato o acariciado a un perro, ellos en su mentecita de gato, consideren aquello como una “traición”. Insisto, cuando leí lo anterior, lo comprendí todo… ¿Pero entonces que puedo hacer para comunicarme con mis gatitas?

Debemos tener en cuenta, que nosotros por más que lo desearamos, nunca desarrollaremos un sentido del olfato tán agudo como el de los felinos, por ende, tenemos que recurrir a otros métodos.

REGLA DE ORO:

No intentemos que un gato piense igual que un humano. Los animales tienen sentimientos desde luego, pero su sentido de razonamiento es totalmente distinto al nuestro, literalmente dice el especialista:

“El gato no puede pensar de modo abstracto, es decir, no puede trasladar una experiencia vivida a otra situación distinta”

Lo anterior en pocas palabras, es que si lo regañamos el entenderá la causa, pero no será capaz de aplicarlo a todas las situaciones. Ejemplo: Su gatita se sube a la mesa de la cocina, le dices que no lo haga, el gato entiende que estuvo mal subirse a la mesa de la cocina, pero no entiende que lo mismo aplica para la mesa del comedor.

Entonces, pensarás ¿Cómo le hago? Te transcribo literalmente lo que encontré:

• Reaccionar siempre del mismo modo. Si riñe al gato de formas muy distintas como “¡No!”, “¡Fuera!”, “¡Déjalo!”, “¡Maldito gato!”, etc., lo único que conseguirá es desorientarlo por completo. Emplee siempre la misma expresión, como por ejemplo “¡No!” y su gato enseguida sabrá a qué atenerse.

• Reacción inmediata. El gato solamente relaciona una mala experiencia con algo que ha hecho en ese preciso instante. Si usted le riñe media hora después de haberle robado una salchicha, cuando está haciendo tranquilamente la digestión acostado en su cesta, él solamente relacionará su enfado con el hecho de estar en su cesta, y eso le irritará bastante. Si usted descubre alguna travesura demasiado tarde, por esa vez no va a tener más remedio que tragar bilis y aguantarse con el único propósito de no darle al minino ninguna posibilidad de volver a repetirlo en el futuro.

• Premiarlo cuando se porta bien. Los gatos no hacen nada por pura generosidad o para complacer a su dueño, lo único que les estimula es la recompensa. Y ésta no tiene por qué ser siempre algo comestible, también le encanta que lo acaricien o que jueguen un rato con él. Ocúpese de que a su gato “le salga a cuenta” portarse bien en casa.
Sea consciente y riguroso. Lo más importante a la hora de educar al gato es ser consecuente con las reglas ya establecidas y no desviarse nunca de ellas. Por ejemplo, ningún gato comprenderá que, si tiene absolutamente prohibido subirse a las camas, hoy pueda hacer una excepción porqué usted está enfermo y tiene ganas de acariciarlo. Bastará con que haga solamente una vez una excepción, por muy evidente que sea para usted, para que su gato lo interprete como que se han levantado las prohibiciones vigentes hasta ahora. ¡Menudo problema si a la próxima oportunidad resulta que las viejas reglas recobran su vigencia!

LOS CASTIGOS.

Los castigos son un asunto sumamente delicado. Un gato no es igual que un perro, pues el primero suele ser “rencoroso” y puede que se vuelva desconfiado contigo, si no sabes aplicar las técnicas correctas, para ello debes:

Lo mejor es no llegar nunca a las manos. Es preferible asustarlo con un grito o palmeando con las manos en el momento en que lo encontremos in fraganti. También puede ser eficaz asustarlo con el chorrito de una pistola de agua. Lo ideal sería que el gato no relacionase el castigo directamente con usted, sino con el lugar que le está prohibido.

Para el minino, la situación sería la siguiente: mientras está afilándose a conciencia sus uñas en el sofá, le cae por sorpresa un chorrito de agua que no sabe de donde viene: ¡es el sofá que se defiende porque no le gusta que lo arañen!

Los castigos solamente serán efectivos si los aplica en el momento en que sorprende a su minino con las manos en la masa. No sirve de nada castigarlo por algo que ha hecho hace un rato, así nunca conseguirás educarlo.
Espero estos consejos te sirvan, trata de seguirlos al pie de la letra y con mucho cuidado, nunca te excedas, pues debes Respetar los derechos de tu gato que son: derecho a una vida sana y llena de amor.

Como siempre, recuerda que en RESCATE ANIMAL estamos para ayudarte, con mucho gusto recibimos tus comentarios o sugerencias.

Fuente:

Categorías:Mascotas Saludables, Tips
  1. Aún no hay comentarios.
  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s