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Acerca de Gatos y Embarazo

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¿Qué es la toxoplasmosis?

La toxoplasmosis es una enfermedad causada por un parásito protozoario microscópico llamado Toxoplasma gondii (T. gondii). Muchos animales de sangre caliente, incluyendo la mayoría de las mascotas, ganado, aves y personas pueden infectarse con el T. gondii.

Aunque casi todos los animales de sangre caliente pueden tener parásitos de Toxoplasma en su carne, los gatos (todas las especies, no sólo los domésticos) son los huéspedes definitivos del T. gondii. Esto significa que son los únicos animales que transmiten ooquistes, el estado resistente al ambiente del parásito, en sus heces para infectar a otras especies de animales (incluyendo al hombre).

Toxoplasma en gatos

Los gatos son los que con mayor frecuencia se infectan con T. gondii cuando cazan ratones, aves y otros pequeños animales que estén infectados. En gatos que viven dentro de la casa, la fuente más común de infección son las sobras de carne sin cocinar o la carne cruda.

Los animales infectados desarrollan quistes en los tejidos, los cuales contienen el parásito. Cuando un gato come carne u otros tejidos de animales infectados y se infecta con T. gondii, el parásito puede vivir en los tejidos del gato durante toda su vida. Casi una tercera parte de la comunidad de gatos en los Estados Unidos tiene anticuerpos en su sangre contra el T. gondii. Cuando inicialmente se infecta con T. gondii, un gato puede eliminar (excretar) millones de ooquistes en sus heces diariamente durante varios días. Entonces, las personas u otros animales que estén expuestos a los ooquistes infecciosos son infectados con el parásito T. gondii. Después del período inicial de eliminación, la mayoría de los gatos no seguirán echando ooquistes en sus heces. Generalmente, los gatos que eliminan ooquistes no parecen estar enfermos, y los ooquistes no pueden verse a simple vista.

La mayoría de los gatos adultos infectados aparentan estar saludables, sin signos visibles de enfermedad. Sin embargo, algunos gatos pueden desarrollar neumonía, daños en el hígado y otros problemas de salud. Las señales de enfermedad en los gatos incluyen letargo, pérdida de apetito, tos, dificultad para respirar, diarrea, ictericia, ceguera, cambios de personalidad, problemas oculares y otros problemas neurológicos. No se sabe la causa por la cual algunos gatos se enferman y otros no, pero los gatos y las crías de gatos inmunocomprometidos (es decir, que también se infectaron con el virus de leucemia felina y/o el virus de inmunodeficiencia felina [VIF]) parecen tener mayor riesgo de enfermarse. Actualmente no existe ninguna vacuna disponible contra el T. gondii, pero el tratamiento puede ser efectivo si se diagnostica con tiempo. Una prueba de sangre de anticuerpos contra el T. gondii puede ayudar en el diagnóstico de la toxoplasmosis en gatos enfermos.

Toxoplasma en las personas

Aunque la infección con el parásito es relativamente común en las personas, en sí la enfermedad es rara. Los centros para el control y prevención de enfermedades (CCPE) de los Estados Unidos estiman que casi una cuarta parte de la población estadounidense de 12 años en adelante han sido infectados con T. gondii; afortunadamente, un sistema inmune saludable generalmente mantiene al parásito controlado y evita la enfermedad. Los signos de la enfermedad incluyen síntomas leves similares a la gripe, como fiebre, dolores leves y nódulos linfáticos dilatados durante un corto período de tiempo, y generalmente no es necesario un tratamiento con antibióticos. En personas inmunocomprometidas (es decir, con el virus del VIH, personas que están recibiendo quimioterapia contra el cáncer, etc.) el parásito causa una enfermedad más severa que requiere un tratamiento con antibióticos.

Las personas se pueden infectar con Toxoplasma gondii de varias maneras:

• La manipulación o consumo de carne sin cocinar o cruda, particularmente cerdo, es la vía más común de infección en Norteamérica. Los quistes tisulares de T. gondii se pueden encontrar en la carne de ovejas, cerdos, cabras y animales de caza. Se encuentran con menor frecuencia en la carne de aves y de res. La carne curada, seca o ahumada producida localmente también representa un riesgo incrementado de infección.

• Consumir leche bronca no pasteurizada (incluyendo la leche de cabra) y productos lácteos.

• Manipulación y consumo de frutas y verduras sin lavar que pudiesen haber sido contaminadas con tierra que contenga ooquistes infecciosos.

• El consumo de ostras, almejas y mejillones crudos. El T. gondii puede sobrevivir por meses en el agua de mar.

• El consumo de ooquistes infecciosos del ambiente. Ciertas actividades, como la jardinería, incrementan el riesgo de infección debido al contacto directo con tierra o agua que pudiesen estar contaminadas con heces de gato y ooquistes infecciosos. Debido a que los gatos vagabundos o fieros pueden ver las cajas de arena de los niños como una caja de arena para gatos, esas cajas de arena representan un riesgo de infección por T. gondii para los niños.

• Por transmisión directa de la madre al feto cuando ésta se infecta con T. gondii durante el embarazo.

Los ooquistes del Toxoplasma gondii deben pasar al menos 24 horas (y hasta 5 días, dependiendo de las condiciones ambientales) en el ambiente para volverse infecciosos para otros animales, incluyendo el hombre. Tienen más probabilidades de sobrevivir en ambientes cálidos y húmedos. Los ooquistes son muy resistentes y pueden vivir por meses o incluso años en el ambiente.

Se ha sugerido que la manipulación de gatos representa un riesgo de infección, pero esta actividad es poco probable que represente un riesgo de infección por T. gondii para los humanos. Ya que la mayoría de los gatos saludables se asean a sí mismo con frecuencia, y se requiere un mínimo de 24 horas para que los ooquistes en las heces se vuelvan infecciosos, existen pocas probabilidades de que las heces permanezcan en su pelo el tiempo suficiente para que éstos se vuelvan infecciosos.

Las mujeres embarazadas y las personas inmunocomprometidas tienen mayor riesgo de tener toxoplasmosis. Generalmente, las personas que desarrollan toxoplasmosis después de infectarse con el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) fueron expuestas al parásito T. gondii en algún momento previo en su vida, y la inmunosupresión causada por la infección del VIH permitió que el parásito se reactivara y creciera sin control. La toxoplasmosis en estos pacientes puede causar una enfermedad neurológica severa, convulsiones, parálisis, coma e incluso la muerte, a pesar del tratamiento apropiado.

Las mujeres expuestas al T. gondii durante el embarazo pueden transmitir la infección al feto, dando como resultado una infección congénita en el bebé. Si la madre es infectada con T. gondii durante el primer trimestre, la infección puede causar una enfermedad severa y provocar la muerte del feto, enfermedad en los ojos o en el sistema nervioso. Las infecciones contraídas en etapas avanzadas del embarazo son menos severas. Aunque la mayoría de los bebés infectados no muestran síntomas al nacer, muchos probablemente desarrollarán señales de infección más adelante. Los niños congénitamente infectados con T. gondii pueden sufrir pérdida de visión, discapacidad de desarrollo mental, pérdida de audición y, en casos más graves, la muerte. Las mujeres pueden hacerse una prueba de anticuerpos contra el T. gondii en su sangre, lo cual indica la infección. Las mujeres infectadas antes del embarazo estarán protegidas contra el parásito, y no habrá riesgo de transmitir la infección al feto.

Sin embargo, las personas embarazadas e inmunocomprometidas pueden tener mascotas en su vida diaria y beneficiarse de la compañía del animal. Las personas embarazadas o inmunocomprometidas que tengan gatos no deberían sentir presión o renunciar a sus mascotas. A continuación se mencionan medidas de sentido común que pueden evitar infecciones. Si es una persona embarazada o inmunocomprometida, hable sobre sus inquietudes con su médico y su veterinario.

¿Cómo se puede evitar la exposición al T. gondii?

Precauciones generales:

• Lávese las manos con agua y jabón inmediatamente después de trabajar con tierra o después de manipular carne y verduras crudas o sin cocinar, o productos lácteos no pasteurizados.

• Evite el consumo de leche bronca u otros productos lácteos no pasteurizados.

• Lave muy bien las frutas y verduras antes de comerlas, especialmente las que crezcan en jardines de patios traseros.

• Hierva el agua de estanques y arroyos cuando acampe/vaya de excursión.

• Al cocinar, evite probar la carne antes de que esté totalmente cocinada.

• Cocine la carne a temperaturas apropiadas para destruir los ooquistes. Para consultar las temperaturas apropiadas, consulte http://www.cdc.gov/toxoplasmosis/prevent.

• Lave muy bien y desinfecte las tablas de picar, cuchillos, fregaderos y encimeras inmediatamente después de cortar carne.

• Cubra todas las cajas de arena que estén al exterior cuando no estén en uso para evitar que los gatos las usen.

Para dueños de gatos:

• Recuerde que usted tiene más probabilidades de infectarse con T. gondii a causa de la carne sin cocinar o por el ambiente que por su gato, y debe tomar las precauciones indicadas anteriormente para protegerse.

• Mantenga a su gato dentro de la casa – no permita que su gato (o gatos) cacen roedores y aves.

• Evite los alimentos crudos. Alimente a sus gatos solamente con carne cocinada o alimentos procesados.

• Cambie la caja de arena de su gato antes de que los ooquistes del T. gondii “maduren” y se vuelvan infecciosos.

o Elimine de manera segura la arena usada, de preferencia en una bolsa de plástico sellada

• Si su gato tiene pelo largo en su cola, en el cual pueda acumular materia fecal en él, recórtelo cuidadosamente o lleve a que lo aseen de manera profesional para mantener esa área limpia. De igual manera, si su gato tiene mucho sobrepeso, está enfermo o artrítico como para asearse a sí mismo, posiblemente deba asear al gato usted mismo (lávese las manos una vez que haya terminado) o llevarlo a que lo aseen profesionalmente.

Si está embarazada o es una persona inmunocomprometida, siga estas precauciones adicionales:

• De ser posible, no toque gatos vagabundos ni adopte gatos nuevos durante su embarazo o enfermedad. Si llega un gato nuevo a su familia durante este tiempo, llévelo con un veterinario para que lo examine a fondo y asegurarse de que esté saludable y para que le responda cualquier pregunta que tenga.

• Tome precauciones adicionales (lávese las manos, etc.) para evitar el contacto con las heces del gato.

• Si tiene un gato, evite cambiar la caja de arena si es posible (es decir, pídale a su pareja, compañero de habitación, etc., que cambie la caja) o cámbiela a diario (para evitar el contacto con ooquistes después de haber tenido el tiempo suficiente para volverse infecciosos), use guantes de hule cuando lo haga, y después lávese muy bien las manos.

Para más información sobre la toxoplasmosis en personas, visite

http://www.cdc.gov/parasites/toxoplasmosis

American Veterinary Medical Association 1931 North Meacham Road, Suite 100 Schaumburg, Illinois 60173 – 4360 Teléfono: 847.925.8070 • Telefax: 847.925.1329 http://www.avma.orgAVMAinfo@avma.org

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  1. febrero 19, 2016 a las 8:19 am

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